Esta serie,
integrada por una cincuentena de cuadros
realizados con materiales y procedimientos
propios de las técnicas de la cerámica surge a
mediados de los años noventa al reavivarse mi
interés por la pintura (con materiales
cerámicos), tras algunos años dedicados a la
cuestión del diseño industrial.
En ella he
querido encontrarme con el "espíritu primigenio"
desde el que nació la pintura, rindiendo un
homenaje a aquellos primitivos artistas del
periodo magdaleniense, cuya modernidad nos
aparece hoy como algo verdaderamente
apabullante. He querido jugar, al mismo tiempo,
y con con ironía, con la evolución de la pintura
a través de la historia del Arte, en un momento
en que su validez es cuestionada (es una forma
de arte considerada "tradicional"), como
consecuencia de las nuevas propuestas artísticas, tecnológicas y sociológicas, surgidas(
siguiendo las estelas de Duchamp y Man Ray) a
partir de los años sesenta y que tan
sospechosamente invadentes (por aquello de su
innegable apoyo político) nos resultan en la
actualidad.
EXPOSICIONES