

La utilización de las sigillatas como pigmentos, ha significado para mi el descubrimiento de una nueva posibilidad; La de desmaterializar el color. Es decir desproveerlo de la densidad inherente al vehículo (la arcilla) y trabajar tan solo con las partículas casi coloidales que constituyen las sigillatas. Esto me ha permitido concentrarme solo en las cualidades cromáticas, dotándolas de mayor ligereza y capacidad expansiva – muy cercana a las acuarelas - creando las texturas como un efecto visual provocado por los deslizamientos y construyendo las figuras con suaves toques de pincel .
Los temas siguen siendo los mismos. Revisitaciones oníricas a grandes pintores de la historia (De Chirico, Turner, etc.) a la literatura (Beaudelaire, Dante, etc.) y a mi cotidianeidad (mis perros y mis objetos).
